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multas e instituciones ante un accidente del trabajo

Enfrentar un accidente laboral sin cumplir las normas laborales o de higiene y seguridad laboral, es un error que puede costar muy caro. Ante el accidente, los organismos competentes para fiscalizar tu empresa son la SEREMI de salud local y la Inspección del Trabajo, quienes pueden cursar varias multas al mismo tiempo, las que van desde cinco a cien UTM cada una. Además de lo anterior, el trabajador o sus parientes, si hay muerte, conservan la acción legal ante tribunales.
El cumplimiento total de la normativa sobre seguridad laboral es complejo. El artículo 184 del Código del Trabajo manifiesta que el empleador debe “… tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y la salud de sus trabajadores…”. Las sentencias judiciales de los tribunales han interpretado, que la palabra “todas” implica una especie de responsabilidad, que en palabras comunes significa, que si el accidente ocurrió es porque el empleador no cumplió todas las medidas de seguridad necesarias para proteger eficazmente la vida de un trabajador. Así, al producirse un accidente laboral, estamos en presencia de un hecho complejo para el trabajador accidentado y el empleador.
De esta manera, la prevención es la mejor alternativa y ocuparnos de ella, mejorará las expectativas de no accidentabilidad para el trabajador y empleador al mismo tiempo. Potenciando la prevención, estamos optimizando recursos y no gastándolos de sobra. Mantener la documentación de seguridad laboral vigente es vital, siempre que detrás haya un trabajo real y efectivo. Las charlas de seguridad, los procedimientos de trabajo seguros, las capacitaciones sobre las operaciones con maquinaria o desplazamientos en el trabajo, mantener la señalética actualizada y en los lugares correctos, capacitar correctamente a los supervisores de las obras (sea cual sea esta), etc., serán vitales para evitar un accidente del trabajo. De la misma manera, es vital mantener el pago de los seguros de accidentes del trabajador y de las mutualidades encargadas de atender dicho accidente. De esta manera, se cumplirá la legalidad y se atenderá el bienestar de la salud del trabajador.
Lo anterior se necesita, ya que son los documentos que operan como garantías de que el trabajador conoce cómo realizar su trabajo, cómo hacerlo sin arriesgar su salud y que el empleador enseñó las medidas y políticas necesarias sobre el autocuidado a sus trabajadores. De no contar con estos mínimos al día, un accidente del trabajo sólo producirá pérdidas cuantiosas para una empresa. Deberá afrontar las múltiples multas que cursará la SEREMI de Salud, la Inspección del Trabajo y además, el proceso judicial que pueda comenzar el trabajador o su familia, con posterioridad al accidente. Además de aquello, se deberá enfrentar el gasto de una eventual paralización de Faena, de ejecución de medidas correctivas y de asesorías especializadas (abogado y experto en prevención de riesgos al menos).
En el caso del trabajador, lamentablemente la única manera de poder minimizar el gasto en rehabilitar la lesión de un accidente del trabajo, es evitándolo y poniendo su concentración en el autocuidado.
Un atento saludo de Valles y Asociados.